Suspenden deportación de venezolano que llegó a EU para donar un riñón a su hermano

Suspenden deportación de venezolano que llegó a EU para donar un riñón a su hermano

Suspenden deportación de venezolano que llegó a EU para donar un riñón a su hermano Suspenden deportación de venezolano que llegó a EU para donar un riñón a su hermano.

José Gregorio González, un inmigrante venezolano de 43 años, recibió esta semana una noticia agridulce. Luego de haber sido detenido y programado para su deportación, logró obtener una suspensión temporal que le permitirá continuar en Estados Unidos para intentar salvar la vida de su hermano.

González llegó al país a finales de 2023 tras enterarse de que su hermano, José Alfredo Pacheco, padecía insuficiencia renal terminal. Pacheco había emigrado en 2022 en busca de asilo, pero poco después comenzó a sufrir fuertes dolores abdominales y fue diagnosticado con la enfermedad en un hospital de Chicago.

Ante la urgencia de su condición, González intentó ingresar a Estados Unidos en dos ocasiones. En su primer intento, no superó la entrevista de miedo creíble y le negaron la entrada. En su segundo intento, utilizó la aplicación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para solicitar asilo, pero debido a una orden de deportación previa, fue detenido.

Después de varios meses bajo custodia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue liberado con la condición de usar un grillete electrónico y presentarse regularmente ante las autoridades. Esto le permitió vivir con su hermano y avanzar con los estudios médicos necesarios para determinar si era un donante compatible.

Sin embargo, el 3 de marzo, su situación se complicó nuevamente cuando ICE lo arrestó en su hogar en Cicero, Illinois, y un juez negó su solicitud de suspensión de deportación. La noticia generó indignación entre su familia y defensores de derechos de inmigrantes.

Finalmente, el 27 de marzo, tras la presión pública y la intervención de organizaciones defensoras, ICE anunció que González recibiría libertad condicional humanitaria. Se espera que sea liberado el viernes, aunque su situación migratoria sigue sin resolverse.

“Mi hermano es un buen hombre… Vino solo con la esperanza de donarme su riñón”, expresó Pacheco, quien depende de la posibilidad de recibir el trasplante para seguir con vida.

Si las pruebas médicas confirman la compatibilidad, González podrá realizar la donación. En caso contrario, ambos entrarían al programa de “intercambio de riñones emparejados”, que conecta a donantes y receptores compatibles.

“Lo sorprendente es que, al donar su riñón, José Gregorio salvaría la vida de dos personas”, explicó Tovia Siegel, directora del Proyecto Resurrección. “Habría dos pacientes que recibirían un trasplante”.

Por ahora, la esperanza de los hermanos sigue en pie, mientras su caso continúa en proceso dentro del sistema migratorio estadounidense.