Este miércoles, Olivia Rodrigo brindó una de las noches más especiales de su carrera al ofrecer su concierto más grande hasta la fecha, ante 68 mil personas en el Estadio GNP Seguros en la Ciudad de México. La cantante, conocida por traducir sus emociones en poderosas canciones, se mostró emocionada y agradecida por la oportunidad de compartir ese momento con su público mexicano.
“¿Cómo están esta noche, Ciudad de México? ¡Dios mío! ¿Saben que este es el concierto más grande que he dado en toda mi vida? Literalmente no puedo creer lo que estoy viendo”, expresó Olivia con una mezcla de incredulidad y gratitud al subir al escenario.
A las 9:10 p.m., las luces del estadio se apagaron y una mariposa morada apareció en las pantallas, dando paso a un video que mostraba a Olivia caminando por una cuerda floja antes de su explosiva aparición. Con blusa plateada brillante, short negro y botas hasta la rodilla, Rodrigo abrió el concierto con “Obsessed”, una canción inédita que ha marcado su gira, y que fue recibida con euforia por el público que coreó cada palabra.
El show continuó con un enérgico set que incluyó “Ballad of a homeschooled girl” y “Vampire”, donde la joven cantante mostró su versatilidad, alternando entre momentos de energía desbordante y otros de profunda emoción. En un momento especial, se acercó al público y, con una sonrisa, comentó:
“Esta noche va a ser increíblemente divertida, amo estar en la Ciudad de México. Y no sé si lo saben, pero tienen fama de ser muy ruidosos, ¿es cierto? Supongo que tendrán que demostrármelo esta noche”.
El público, como era de esperar, respondió con un rugido ensordecedor. La noche avanzó con baladas como “Drivers license” y “Traitor”, que convirtieron el estadio en un gigantesco coro de desamor, mientras Olivia interpretaba sus canciones con una voz firme y emocional.
Uno de los momentos más intensos de la noche llegó cuando Olivia tocó “Drivers license” al piano, la canción que la catapultó al estrellato, marcando un hito generacional. Sin embargo, el concierto no se limitó a la melancolía: canciones como “Bad idea right?”, “Love is embarrassing” y “Lacy” trajeron consigo momentos de euforia, encendiendo aún más la energía del público.
Uno de los momentos más mágicos de la noche fue cuando las fans prepararon una sorpresa. Durante la interpretación de “Teenage dream”, los asistentes levantaron papeles morados, creando una marea violeta que envolvió a Olivia mientras cantaba sobre crecer con expectativas.
La calma regresó cuando Olivia interpretó “Happier”, caminando por la pasarela junto a su guitarrista. Fue en ese momento cuando expresó unas emotivas palabras para su audiencia:
“Escribí esta canción cuando tenía 17 años y estaba con el corazón roto. Si pudiera viajar en el tiempo y decirle a esa chica que algún día estaría tocándola en un estadio lleno en la Ciudad de México… no lo creería. Gracias por hacer ese sueño realidad, de todo corazón”.
La noche culminó con una conexión única entre Olivia Rodrigo y sus fans, quienes demostraron, una vez más, que la cantante es más que una estrella: es una confidente emocional que traduce sus vivencias en canciones que tocan profundamente a quienes la escuchan.