Una campaña de apoyo para el interno conocido como "Beto" ha desatado una ola de indignación nacional tras su participación en el podcast Penitencia, donde el recluso admitió haber cometido delitos contra menores de edad.
La controversia escaló rápidamente cuando, además de sus confesiones criminales, Beto lanzó graves acusaciones vinculando a la fallecida actriz Carmen Salinas con ritos satánicos y la muerte de infantes, declaraciones que carecen de sustento pero que impactaron profundamente en la audiencia.
A pesar de la naturaleza de estos testimonios, la activista Saskia Niño de Rivera habilitó una lista de regalos en línea titulada "Todos somos Beto" para proveerle artículos de higiene personal, ropa y cobijas, lo que provocó un rechazo masivo en redes sociales.
Usuarios cuestionan severamente los límites de la empatía y la ética detrás de recolectar recursos para un agresor confeso, señalando que este tipo de iniciativas revictimizan a la sociedad y desvirtúan el concepto de reinserción social al priorizar las necesidades de quien reconoció actos atroces frente al respeto por sus víctimas.