Mujer le reclama a su doctor por usar ChatGPT

Mujer le reclama a su doctor por usar ChatGPT

Mujer le reclama a su doctor por usar ChatGPT Mujer le reclama a su doctor por usar ChatGPT.

Un incidente ocurrido en Perth, Australia, ha desatado una intensa discusión sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en la práctica médica. Una paciente, durante su consulta, descubrió que su doctor utilizaba ChatGPT para obtener información sobre su tratamiento, lo que generó sorpresa y molestia.

La mujer, que acudió a la consulta para revisar sus resultados de laboratorio, expresó su preocupación en redes sociales, cuestionando la competencia y la ética del profesional. "Nunca me había sentido frente a un doctor tan incompetente como ahora", escribió. Además, manifestó dudas sobre la precisión y fiabilidad del asesoramiento proporcionado por la IA.

Su denuncia ha llegado a las autoridades sanitarias australianas, y la paciente ha informado que ha interpuesto su queja ante la Agencia Australiana de Regulación de Profesionales de la Salud (AHPRA) y que reportará el incidente a la Oficina de Quejas de Salud y Discapacidad.

Este caso ha reavivado el debate sobre la integración de la IA en la medicina. Mientras algunos defienden su uso como herramienta complementaria, otros advierten sobre los riesgos de depender excesivamente de ella. Un estudio de la Universidad de Kansas reveló que algunos pacientes confían más en la IA que en los médicos, lo que plantea interrogantes sobre la confianza en el sistema de salud.

El doctor Sam Hay, médico australiano, argumentó que ChatGPT puede ser útil si se utiliza correctamente, pero enfatizó que la IA no debe reemplazar el criterio clínico y la experiencia del profesional. "Es vital asegurarse de que las fuentes sean confiables y basadas en evidencia reciente", señaló.

El doctor Hay subrayó que la IA puede ayudar a los médicos a no pasar por alto información relevante, pero advirtió que no debe sustituir la evaluación clínica. "La clave está en saber interpretar lo que la IA sugiere y aplicarlo adecuadamente a cada paciente", concluyó.

Este incidente pone de relieve la necesidad de establecer directrices claras sobre el uso de la IA en la medicina, garantizando la seguridad y la confianza de los pacientes.