La generación Z, marcada por la era digital, ha desarrollado una particular aversión a las llamadas telefónicas. Esta fobia, conocida como telefonofobia, ha generado una nueva dinámica en la comunicación, donde los mensajes instantáneos y las redes sociales han desplazado a las conversaciones telefónicas tradicionales.
Estudios recientes han vinculado esta fobia con la ansiedad social, el miedo al juicio y la incomodidad en situaciones interpersonales directas. Muchos jóvenes prefieren la comodidad y el control que ofrecen los mensajes de texto, donde pueden editar y repensar sus respuestas antes de enviarlas.
Ante esta realidad, instituciones educativas como Nottingham College en el Reino Unido han tomado cartas en el asunto. Ofreciendo cursos especializados, buscan equipar a los jóvenes con las herramientas necesarias para superar su miedo a las llamadas telefónicas.
"La ansiedad telefónica es un problema real y creciente", afirma Liz Baxter, asesora de carreras de Nottingham College. "Muchos jóvenes simplemente carecen de la confianza para entablar conversaciones telefónicas, lo que puede limitar sus oportunidades en el mundo laboral y en sus relaciones personales".
¿Por qué la generación Z le teme al teléfono?
Miedo al juicio: La presión de tener que responder de inmediato y de manera coherente genera ansiedad en muchos jóvenes.
Falta de práctica: Al crecer en un entorno digital, muchos jóvenes tienen poca experiencia en conversaciones telefónicas formales.
Formalidad: Las llamadas telefónicas se perciben como más formales y menos espontáneas que los mensajes de texto.
Ansiedad social: La telefonofobia a menudo está relacionada con otros trastornos de ansiedad, como la fobia social.
¿Cómo superar la telefonofobia?
Los cursos especializados ofrecen a los jóvenes la oportunidad de practicar sus habilidades telefónicas en un entorno seguro y controlado. A través de role-playing y simulaciones, los estudiantes aprenden a manejar situaciones comunes como entrevistas laborales y llamadas a servicios al cliente.
Además de los cursos, expertos recomiendan:
Exponerse gradualmente: Comenzar con llamadas cortas y sencillas puede ayudar a reducir la ansiedad.
Prepararse: Anticipar posibles preguntas y tener un guion mental puede aumentar la confianza.
Respirar profundamente: Las técnicas de relajación pueden ayudar a controlar la ansiedad antes de una llamada.
Buscar apoyo: Hablar con un terapeuta o un mentor puede ser de gran ayuda.
Un desafío para el futuro
La telefonofobia plantea un desafío para la sociedad, ya que la comunicación telefónica sigue siendo una habilidad esencial en muchos ámbitos de la vida. Es fundamental que las instituciones educativas y las empresas trabajen juntas para ayudar a los jóvenes a superar esta fobia y desarrollar habilidades sociales sólidas.