Sin ciencia libre no hay democracia, advierte Soledad García Muñoz

Sin ciencia libre no hay democracia, advierte Soledad García Muñoz

Sin ciencia libre no hay democracia, advierte Soledad García Muñoz Sin ciencia libre no hay democracia, advierte Soledad García Muñoz.

En el marco de la conferencia "Principios Interamericanos sobre Libertad Académica y Autonomía Universitaria", organizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), la experta Soledad García Muñoz advirtió que la salud de las instituciones democráticas depende intrínsecamente de la independencia científica.

Quien fuera relatora especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la CIDH fue contundente al afirmar que proteger la libertad académica es proteger el conocimiento como un bien público, sentenciando que "sin ciencia libre, no hay democracia".

Durante su intervención en el aula Dr. Guillermo Floris Margadant, García Muñoz destacó que las universidades de América Latina han desempeñado históricamente un papel central no solo en la producción de conocimiento crítico, sino en la formación de ciudadanía y en los procesos de transformación social.

No obstante, señaló que esta tradición ha estado marcada por tensiones constantes entre el poder político y el pensamiento independiente. En este contexto, resaltó la relevancia de que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) haya adoptado 16 principios específicos para blindar esta libertad.

La especialista explicó que estos estándares internacionales reconocen la libertad académica como un derecho humano fundamental que habilita el ejercicio de otras garantías, como la libertad de expresión, de reunión y la igualdad ante la ley.

Precisó que este derecho no se limita a los muros del campus universitario, sino que incluye la participación activa en debates públicos y la libre circulación social de las investigaciones.

Según la experta, cuando se restringe esta autonomía, se debilita la capacidad de las sociedades para comprender sus problemas y desarrollar soluciones informadas.

Finalmente, García Muñoz recordó que instituciones como la UNESCO han subrayado que la libertad académica implica el derecho a investigar, enseñar y publicar resultados sin restricciones doctrinarias.

Concluyó que el rol de las universidades para el desarrollo sostenible y la seguridad es imprescindible, pero que estas solo podrán contribuir eficazmente en la medida en que se respete su autonomía y la inviolabilidad del espacio académico frente a interferencias externas.